June 23
Antes de ayer llegó el verano, con su día de la música y un Sol que no seca el sudor. Pero seca la sal sobre los hombros, la mala hierba que crece en los escombros, los tangas de balcón y alguna blusa. Seca la alga y la medusa que arrastra hasta la orilla alguna ola, y en el fondo del canal, cuando se abre la esclusa, alguna caracola que ya no escucha el mar, que va a morirse sola. Se seca cubierta de pelusa en un rincón la misma vieja excusa, las huellas en el barro del margen del camino, la tinta del que abusa con tanto cuento chino. Se seca el corazón que no se usa, la copa cuando me acabo el vino, y en mi libreta dos o tres palabras que ya no encuentran musa.